Apps for smartphones

The Mobile World Congress opened the doors yesterday in Barcelona, this year with special attention in smartphone apps. Healthcare apps. are gaining importance and relevance in the sector and I’m sure they will surprise us with many novelties this 2012. To celebrate, I’ll share with you some of my favourite health apps.

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Apps para smartphones

Hoy en Barcelona ha empezado el Mobile World Congress, un congreso en el que van a tener en especial importancia las aplicaciones para smartphones. Las aplicaciones para la salud van ganando protagonismo poco a poco en el sector y estoy segura que nos sorprenderán con muchas novedades para este año 2012. Para celebrarlo, voy a enseñaros las aplicaciones para la salud que tengo en mi lista de favoritas, sin orden de preferencia pues si están aquí es que me gustan.

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Empowering the Patient – Part 1

My grandma was a trendsetter. She was the first woman in town to wear trousers and she always said a woman wasn’t made to stay at home all day and got a job, plus she made the best meals ever. Christmas eve in 2005, she was feeling quite depressed. She didn’t want to take care the cooking and nothing seemed to cheer her up. In the next few weeks my grandma got a lot worse, she started moving awkwardly, in a very clumsy manner, and she entered catatonic states plus she got disoriented a lot. We went to the doctor, who assigned her a series of tests as well as visits to specialists, changes on medication, etc. After a while, she was diagnosed with depression and a bipolar disorder. The medication left her sitting on a chair, unable to move and barely able to say a word. This period was so bad that she can’t remember most of what happened (she doesn’t remember anything about the day my sister got married, just from the pictures). We were really unhappy with the diagnostic and the strong medication that Continue reading

Dar poder al paciente – Parte 1

Mi abuela fue una mujer muy moderna para su época. Fue la primera mujer del pueblo en llevar pantalones, decía que una mujer no podía quedarse todo el día en casa, que tenía que trabajar, y hacía unas comidas que ni en los mejores restaurantes. En el día de Navidad de 2005 parecía deprimida, no quiso encargarse de toda la comida y no parecía haber manera de animarla. En pocas semanas fue a peor, se movía muy torpemente, entraba en estados catatónicos y tenía momentos de desorientación. Nadie entendía nada, este cambio nos dejó a todos muy chafados por su rapidez; los médicos le hacían todo tipo de tests, la mandaban de hospital en hospital… Al final, le diagnosticaron depresión y trastorno bipolar y la medicaron un montón, dejándola en una silla de ruedas en la que apenas se daba cuenta de nada (ahora se lo preguntas y no se acuerda de apenas nada de ese período, y eso que se casó mi hermana…). Nosotros descontentos con el estado en el que se encontraba mi abuela, su diagnóstico y la medicación tan fuerte que estaban probando, empezamos a Continue reading